Trending Ciencia1: Soy un mono ciborg

A raíz de mi recién estrenada colaboración en la nueva sección,”Trending Ciència“, del programa de radio “Balears Fa Ciència” con Enric Culat (iB3 radio), me he animado a empezar a escribir sobre ciencia para poder ampliar un poco lo que cuento en el programa en escasos 15′ y para poder facilitaros los enlaces a los tweets de los que hablo y que los más curiosos podáis llegar a la fuente directa. Para los más “perezosos” o faltos de tiempo, aquí va mi resumen. Si aún no tenéis Twitter, os lo recomiendo encarecidamente. Sabiéndolo usar es una fuente inagotable de sabiduría mundial (Cómo usar Twitter en 8 pasos y no te olvides de contar, en los 160 caracteres que te permite la bio, a que te dedicas y tus intereses. ¡Suerte!).

Si quieres escuchar esta sección de “Trending Ciència“, del programa de radio “Balears Fa Ciència” (IB3 Ràdio) del pasado sábado 10 de enero de 2015 (¡mi estreno en radio!), aquí os pongo el enlace (del minuto 11 al minuto 28).

ib3_radio

Quiero pedir disculpas por mi nefasta capacidad de entendimiento del catalán (los idiomas no son lo mío). Una ha estudiado inglés toda la vida y el desconocimiento del idioma francés hace que me cueste aún más entender el catalán. Pero os prometo que estoy en ello y os pido PA-CIENCIA para con esta mortal.

A continuación voy a hablaros de los cuatro tweets que a mi personalmente me han llamado más la atención durante la semana. Seguro que se me han escapado muchos muchísimo más interesantes y/o curiosos, pero es imposible abarcarlo todo en esa “jungla” que es Twitter.

1) Eres un mono ciborg y lo sabes. Nos lo contó @Retiario

Eres un mono ciborg y lo sabes. Nos lo contó @Retiario

Confieso que he tenido que recurrir a la Wikipedia para buscar el significado de Ciborg, que aunque intuía a qué se refería, no lo tenía claro. Es el acrónimo de cibernético y organismo y se refiere a  una criatura compuesta de elementos orgánicos y dispositivos cibernéticos. Este “palabro” que de pronto ha salido a la luz (estaba hibernando, como bien ha dicho Enric Culat) fue acuñado allá por los años 60 para referirse a un ser humano mejorado que podría sobrevivir en entornos extraterrestres.

El tweet de @orbitalaika_tve tiene un enlace que te lleva al vídeo del programa “Orbita Laika” (se emite los domingos a las 23 h. en ), “Ciencia y humor de altos vuelos” ) donde hablan de “El mono ciborg“.

@Retiario (José Cervera, biólogo y periodista en rtve.es) nos habla en clave de humor del famoso “Mito del paraíso perdido“, que no es otra cosa que la añoranza de algunos por volver al estado “natural” de la humanidad , anterior a la tecnología. Éste personaje nos recuerda que somos una especie fusionada con sus herramientas tras casi 3 millones de años evolucionando en simbiosis con la tecnología y que por lo tanto sin ella no podriamos sobrevivir en este planeta. Vamos, que no hay paraíso al que volver, desengáñate. Yo si lo tengo claro, puesto que un poco ciborg si que soy.

2) La depresión o el cáncer son enfermedades que el ejercicio ayuda a combatir

La depresión o el cáncer son enfermedades que el ejercicio ayuda a combatir Este tweet de @materia_ciencia enlaza con un artículo donde comentan una publicación de la revista Neurology sobre las capacidades terapéuticas del ejercicio. Éste es muy beneficioso, no sólo frente a enfermedades obvias como la obesidad y la diabetes, si no también en la enfermedad del Parkinson, en la mejora del sistema inmune y frente a la depresión.

En el caso del Parkinson, se ha comprobado que hacer 40-60 minutos de ejercicio tres veces por semana disminuye las caídas en un 70% al mejorar el equilibrio y la movilidad.

En cuanto a la mejora del sistema inmune, un estudio llevado a cabo en la Universidad de Nebraska llegó a la conclusión de que músculos ejercitados pueden ayudar a limpiar sustancias depresivas. Los linfocitos (células de defensa del organismo) pasan a una forma capaz de hacer frente a tumores o infecciones. Esto explica que el ejercicio ayude a que disminuya la probabilidad de que surjan tumores secundarios y prevenga la formación de tumores en general. El ejercicio actúa como antiinflamatorio y mejora la inmunidad, actúa por lo tanto como protector y terapéutico frente a un gran número de dolencias.

En el caso de la depresión, inicialmente se creía que el ejercicio actuaba produciendo sustancias con un efecto beneficioso, pero actualmente se sabe que el músculo entrenado produce una enzima que purga las sustancias dañinas del cuerpo.

3) Lista de especies que lucharán por escapar de la extinción en 2015

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El enlace de este tweet de @materia_ciencia cuenta que a lo largo de la historia de la Tierra han tenido lugar 5 extinciones masivas debidas a causas naturales como son meteoritos gigantes, erupciones volcánicas masivas, enfriamiento de la temperatura global, supernovas cercanas, etc. El 75% de las especies han desaparecido para siempre.

Actualmente nos encontramos en la 6ª extinción masiva que es debida a la actividad humana. Vamos, que estamos en la “Era de las extinciones“. En tan sólo 5 siglos hemos conseguido hacer desaparecer de la faz de la tierra y para siempre un total de 322 especies de vertebrados con la caza, la explotación, la contaminación, el cambio climático, la pérdida de hábitat, etc. ¡Vamos, que somos unos linces!

Muchas especies desaparecen sin llegar a conocerse y otras son registradas cuando apenas quedan unos individuos.

Las islas son los ecosistemas más castigados. El 90% de las aves que se han extinguido por culpa del hombre estaban en islas, donde no sólo una especie introducida, si no un sólo individuo, es capaz de acabar extinguiendo a una especie. Recuerdo haber leído en el libro “La Naturaleza en peligro“, de Miguel Delibes de Castro, cómo el gato del farero de la Isla de Stephens, en Nueva Zelanda, acabó con los últimos individuos de una especie de Chochín.

Hasta donde llega la ciencia, hoy se sabe que 4.500 especies de mamíferos, aves y anfibios están amenazadas de extinción (llevándose los anfibios la peor parte) y 2.000 especies en peligro crítico.

De las especies que han vivido en el planeta los últimos 3.500 millones de años, el 95% han desaparecido.

Me gusta mucho la reflexión con la que acaba el artículo @javisalas cuando se pregunta si la extinción será el destino natural de todas las especies o si lo natural sería evitarlo. Yo creo que más bien lo primero, pero incluiría incluso nuestra propia extinción, al menos en este planeta dentro de muchos millones de años (¡espero!), dado que el sol inevitablemente se irá apagando poco a poco. De ahí la necesidad del ser humano de buscar planetas alternativos donde poder vivir. En fin, que no somos nadie.

4) La mayor concentración de plásticos en los mares está en la profundidad

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En el enlace de este otro tweet, @dgarciavazquez nos habla de los mares y océanos como grandes vertederos resultantes de la actividad humana. Por fín se resuelve el misterio de los plásticos en el mar al comprobar que hay 4 veces más concentración de basura en profundidad que en aguas poco profundas y costeras

Se calcula que hay unas 270.000 toneladas de plásticos flotando por todos los mares y océanos en forma de 5 billones de pedazos . Según las investigaciones de 5 Gyres Institute, se podrían llenar hasta 11.000 camiones de transporte con ella.

Aunque estamos hablando de cantidades ingentes de basura, para nada se ajustaban a lo esperado teniendo en cuenta la cantidad de residuos que genera el ser humano. Gracias a los estudios de investigación de la Universidad de Plymouth, se sabe que en algunos fondos marinos hay hasta 4.000 millones de fibras microscópicas de plástico por kilómetro cuadrado y que el área con mayor cantidad de plásticos es superior a 300 millones de kilómetros cuadrados de superficie (si tenemos en cuenta que el Pacífico ocupa un área de 165 millones de kilómetros cuadrados, nos podemos hacer una idea de la vasta extensión de la que estamos hablando).

La basura marina es un grave problema medioambiental y su impacto sobre el hábitat marino puede ser aún más perjudicial de lo que se piensa.

Como bien contestaba @JotaParro a @materia_ciencia: somos unos cerdos. Pues si, yo también lo pienso.

La ciencia, los medios sociales y yo

Quiero compartir con vosotros la razón por la que a mi edad “aterricé”  en este lío de los Medios Sociales. Tenía 50 años cuando empecé a asomar la nariz en ellos a un nivel más profesional. ¿Fruto de la casualidad? Yo no creo en la casualidades aunque si en las causalidades, pero este tema merece un post donde os contaré cosas sorprendentes que me han pasado, alguna de ellas difíciles de explicar con una mente científica.

En 1º de BUP tuve un profesor de Ciencias Naturales en el CEU de Montepríncipe, Luís Vicente, que nos explicó la asignatura con tal pasión que consiguió que me enamorara de ella. Me pareció un mundo fascinante el de la naturaleza, los seres vivos, la vida en sí. Desde entonces tuve bien claro lo que quería estudiar: Biología. Recuerdo que mi padre quería que estudiara Farmacia o Químicas, quizás con la idea de que algún día entrara a trabajar en el Laboratorio de Aduanas (él fue Inspector de Aduanas), pero afortunadamente al ser la 5ª de 9 hermanos le debí pillar cansado y no fue muy insistente. Realmente tengo que agradecer a mis hermanos mayores el camino que me abrieron, pues el pressing al que fueron sometidos ellos no tiene nada que ver con lo que a mi me tocó vivir.

Cuando empecé la carrera de Biología pensaba que después me quedarían ganas para complacer a mi padre estudiando Químicas y/o Farmacia (carreras que también me gustaban, lo confieso), pero no fue así y no sólo porque él falleció justo cuando acabé la carrera (junio de 1986), siendo la primera de los 9 hermanos en acabar mis estudios, sino porque ya no me quedaban ganas de seguir estudiando. Me casé a la semana de su fallecimiento y empecé a trabajar en la Estación Biológica de Doñana (CSIC), concretamente en la Reserva Biológica, con 24 añitos. Aquello es el paraíso con el que sueña todo Biólogo-Zoólogo. Por cierto, la carrera la estudié en la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid y tuve la fortuna de tener dos profesores estupendos en la especialidad de Zoología, José Luis Tellería y Tomás Santos. Estuve cerca de 20 años trabajando en Doñana y llevando la Oficina de Anillamiento de Aves.

Charina en Doñana tesina lechuza

En octubre de 2005 me vine a vivir a Mallorca, con mi segundo marido y empecé a trabajar en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (CSIC-UIB). Parece que una está destinada a seguir a sus maridos allá donde ellos estén. He de confesar que aunque es difícil dejar atrás un trabajo como el de Doñana, la vida a veces nos impulsa a ir por otros derroteros y Mallorca también es un paraíso, con mucha menos biodiversidad, eso si, pero no se puede tener todo en esta vida.

Charina en el despacho del Imedea

En junio de 2012 una amiga de mi amiga Encarna que necesitaba horas de prácticas para finalizar su master de Coaching, se ofreció a Coachearme gratis (gracias amiga Isolde, algún día podrías llegar a ser una pieza clave en el rumbo que tome mi vida, quien sabe). Isolde me ayudó a ver lo mucho que me apasiona el mundo de los medios sociales como herramienta de comunicación y “casualmente” me surgió la oportunidad de hacer, en septiembre de ese mismo año, un mini curso de 70 horas de Community Manager en la CAEB. Ese cursito me serviría de “aterrizaje” en esos medios y aunque muy básico, empecé a darme cuenta de lo mucho que me apasionaba el tema.

Community Manager CAEB

Todo ello sumado a la crisis profunda de la Ciencia en España y más concretamente de su buque insignia, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el que llevo trabajando desde 1986, hizo que me animara a dar ese paso hacia los Medios Sociales y  matricularme ya en un señor curso de Community Management de la FUNED de 500 horas, que duró desde febrero hasta junio de 2013 (el dinero que mejor he invertido en los últimos años). He de confesar que lo que verdaderamente me impulsó a hacerlo fue el temor a la posibilidad de encontrarme en cualquier momento con 50 años y sin oficio ni beneficio, al no ser personal funcionario sino laboral fijo y teniendo en cuenta la situación crítica que atravesaba entonces el CSIC. Mientras hacía el curso de FUNED también me apunté a otro de Comunicación Científica: “Abriendo la Ciencia“, organizado por Obra Social La Caixa, en el cual presentamos el proyecto: “Tu científico de cabecera”, teniendo como tutora a Patricia Fernández de Lis (entonces directora de MATERIA y ahora también Redactora jefa de Ciencia y Tecnología de EL PAÍS). Y ahí fue donde me di cuenta de que la Ciencia necesitaba urgentemente ser divulgada para llegar a todo el mundo, y no sólo a los especialistas o a los ya de por si interesados en ella.

Diploma CMFuned

El curso de Community Manager me ha ayudado a darme cuenta de lo importante que es saber gestionar las redes sociales, incluso las tuyas propias. Es más, creo que TODOS deberíamos aprender a gestionarlas bien. No se si en los colegios hay alguna asignatura que lo enseñe, pero si no es así, deberían hacerlo. Aprendes a compartir, a respetar a los demás (sus ideas, sus puntos de vista, etc), a gestionar crisis e infinidad de cosas más, todas ellas aplicables a la vida diaria.

Cuando aprendes a gestionar bien los medios sociales te choca que haya algunos Community Manager tan nefastos llevando según que redes sociales, no sólo de pequeñas empresas, sino incluso de grandes instituciones. Esos que sólo comparten su propio contenido, que se llega a hacer cansino, sin dar visibilidad a otros que comparten cosas de su sector igual o incluso más interesantes que las suyas propias. En el curso de CM de FUNED aprendí que actuar así es SPAM puro y duro. Lo que me sorprende es que algunos de ellos tengan tantos seguidores. En fin, que está muy bien pero esa no es la filosofía de las redes sociales, sino que hay que ser generoso, como dice el amigo TaxiOviedo.

Tweed de TaxiOviedo

Hasta ahora no me he visto en la necesidad de recurrir al Community Management para subsistir y me he limitado a ayudar a amigos con sus redes profesionales. Realmente el trabajo del Community manager es un “marrón”, no por el trabajo en si, que me gusta, sino por la de tiempo que hay que invertir en él para hacer un buen trabajo y ser un buen profesional.

Esta semana me ha sido muy gratificante la mención que se me ha hecho en el blog de la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC), en su post “MUJERES CIENTÍFICAS EN TWITTER: EXISTEN“, por estar la número 12 de su ranking de mujeres científicas en Twitter. No se, por fin me he sentido útil compartiendo y divulgando y eso me gusta. Como me decía uno de sus autores, Oscar Menéndez, es a mis seguidores en Twitter a los que tengo que agradecer esta mención y no a ellos, los autores del post (Ángela Monasor, Esther Paniagua y Óscar Menéndez). Pero personalmente estoy muy agradecida a todos ellos (autores y seguidores). Millones de gracias por la mención en tan relevante blog y millones de gracias a mis seguidores, porque entiendo que me siguen por considerar interesante lo que comparto.

Me encanta COMPARTIR y si de paso soy útil con la divulgación de la tan maltrecha ciencia de este país, pues mejor que mejor. ¡Ojalá pudiera ser más útil!

 

¿Cuánto vale tú tiempo?

La verdad es que, hablando de tiempo, no es que ande muy sobrada de él justo en estos momentos, pero acabo de leer un tuit con el hashtag “#gratisnotrabajo” y no me he podido contener. El tuit tiene un enlace al post “Cuando la economía de guerra te hace pedir a un freelance que trabaje (casi)gratis” cuya lectura os recomiendo.

El valor del tiempo

Lo cierto es que es un tema que hace tiempo que ronda mi cabeza. Pienso en ello cada vez que alguien me pide que le dedique mi tiempo para echarle una mano, mientras él factura cada vez que dedica el suyo a alguien. Siempre me quedo con las ganas de preguntarles a esas personas cuánto creen que vale una hora de su tiempo y por lo tanto, del mío.

Lo mismo pienso de las personas impuntuales. Esas que nunca llegan a la hora. Supongo que porque creen que su tiempo es más valioso que el de quién les está esperando. Realmente es una falta de consideración tan grande, que no consigo entender que no lo vean.

Ahora que estoy “mas liada que la pata de un romano”, trabajando por las mañanas y haciendo un master por las tardes, me doy cuenta de lo valioso que es el tiempo de cada uno. Me he visto obligada a dosificar al máximo mi escaso tiempo libre.

Lo cierto es que hay gente que cree que ha venido a este mundo a “trabajar como un chino” (realmente los chinos trabajan de sol a sol, me consta) y/o amasar fortuna, aunque con ello limiten su tiempo de ocio a nada o casi nada. Bueno, tiene que haber de todo en este mundo y todas las posturas son muy respetables. Desde luego yo no soy uno de ellos.

El valor del tiempo

Cada día que pasa valoro más mi tiempo, y la cantidad de horas que estoy invirtiendo en aprender una nueva profesión, la de Community Manager, me hacen valorarlo aún más.

Resumiendo, me parece una falta de respeto cuando a uno se le pide “trabajar por amor al arte”. ¿A que arte?, ¿al arte qué tú tienes despreciando mi tiempo con respecto al tuyo?

La falta de tiempo

La necesidad de un Community Manager en las empresas: REINVENTÁNDOME!

Un Community Manager es la persona encargada o responsable de sostener, acrecentar y, en cierta forma, defender las relaciones de la empresa con sus clientes en el ámbito digital, gracias al conocimiento de las necesidades y los planteamientos estratégicos de la organización y los intereses de los clientes.

El siguiente vídeo explica de una manera muy simpática la función que desempeña:

En España esta figura cada vez se está haciendo mas necesaria y en poco tiempo las empresas sin presencia en las Redes Sociales van a estar en desventaja con respecto a las que sí lo estén.

Si tienes una empresa, te animo a que pienses en ello!

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